Qué ver en Costa Azul


Guía de Costa Azul, Francia


Autor: wit








Costa Azul Lugares Y Sugerencias, Francia

La Región de Provenza-Alpes-Costa Azul (PACA) cubre un territorio que, entre el mar y los Alpes costeros, ofrece una fantástica variedad de paisajes, con un clima excelente en todas las estaciones y lugares idóneos para todo tipo de vacaciones, tanto si se desean ambientes mundanos como la exploración de la naturaleza, la cultura o el turismo ecológico.

Cannes

Cuando se ven los yates atracados en Pointe Croisette, resulta difícil imaginarse la Cannes del siglo diecinueve, cuando no era más que un pueblecito de pescadores.  En 1834, un cierto Lord Brougham quedó tan encantado del lugar que se construyó una mansión. Como siempre ocurre, una cosa fue llevando a otra: pocos años después, surgieron las infraestructuras de transporte, los hoteles de lujo, el casino, y nacieron el famoso festival internacional de cine, los clubes náutico y de golf, los locales glamorosos y las playas chic que hicieron de Cannes una de las localidades más ricas y opulentas de la Costa Azul. Todo aquí encuentra su máxima expresión: la vida nocturna, los deportes náuticos, los eventos culturales, los espectáculos, las calles comerciales, los centros para el cuidado del cuerpo, los restaurantes y los hoteles de lujo. Cannes, gracias a su Palacio de Festivales y Congresos, es también un centro capaz de acoger reuniones, convenciones y eventos de gran poder de atracción. Se mantiene casi inalterado el encanto del viejo puerto, el Port Vieux de los pesqueros y los yates. De la estación marítima salen barcos que llevan a descubrir las fabulosas islas de Lerins. La Rue Meynadier une la zona moderna con el barrio Le Suquet, en la encantadora ciudad vieja que, en una nube de tiendas y pequeños restaurantes, resulta uno de los lugares más pintorescos de Cannes.

Hyères

¿Prefiere sumergirse en el azul para un encuentro en primera persona con una tortuga marina? ¿No ve la hora de reconocer, en el club más de moda, al divo del momento, avanzando entre nubes de admiradores? Esta localidad, es una de las favoritas de la Costa Azul para quienes en lugar del tráfico y la jet-set, prefieren la naturaleza, y para quienes rehúyen el ambiente mundano de las famosas Cannes y St.-Tropez para dedicarse a explorar espléndidos fondos marinos, pasear a la sombra de los típicos jardines de palmeras, visitar la ciudad vieja enclavada en la colina, practicar windsurf y funboard en sus 20 km de playas. Para el Robinsón Crusoe que llevamos dentro, las islas de oro de Hyères (Porquerolles, Port Cros y Le Levant) despiertan las ansias de descubrimientos: el azul cristalino del mar, las playas idílicas, los pueblos típicos donde, tras atracar en el pequeño puerto, nos embriaga el perfume del eucalipto y de los frutales y se pueden recorrer maravillosos itinerarios a pie o en bicicleta o saborear la cocina local. Para imbuirse en el espíritu explorador de Jacques Cousteau y en su dedicación al mundo submarino, podemos sumergirnos en los fondos del parque nacional marino y ornitológico de Port Cros. En esta reserva podrá admirar el ecosistema del sendero submarino que sigue la playa de la Palud, simplemente con unas aletas, una máscara y un respirador. En pocas palabras: un lugar para quedarse con la boca abierta.

Niza

Póngase las gafas de sol para darse un paseo estilo belle époque por la Promenade des Anglais, sin olvidar, en todo caso, las tarjetas de crédito: si le cautiva un bistrôt en la ciudad vieja, una tienda de diseño, un aperitivo en la Plage du Sporting a una cena en uno de los renombrados restaurante, los precios serán casi siempre prohibitivos, pero Niza le compensará igualmente con diversiones, ambiente mundano, deportes, arte y cultura.

Principado de Mónaco

El principado de Mónaco es la nación más pequeña del mundo. Michael Schumacher la recorrió en 1:14.439 con su Ferrari en el famoso circuito urbano de F1. Pero el visitante necesitará más tiempo para disfrutar de las maravillas de esta ciudad. Si jugar en el Casino de Montecarlo, visitar los clubes, bares y restaurantes más prestigiosos, disfrutar de un tratamiento en la Thermes Marins de Montecarlo o atracar el barco en el Port de Monaco tal vez son privilegio de los más ricos, el fantástico Museo Oceanográfico está sin lugar a dudas al alcance de todos. Situado en un espectacular punto de los acantilados, abierto todo el año excepto el día del Gran Premio, fácilmente accesible desde la estación del tren. Sus fantásticos acuarios le cautivarán hasta el sobrecogimiento.

St.-Tropez

Antes incluso de entrar en el Olimpo de la jet-set internacional, en parte gracias a la resonancia creada por un icono generacional como Brigitte Bardot, esta localidad era ya frecuentada por famosos pintores y escritores como Guy de Maupassant, Paul Signac y Jean Cocteau, que han dejado aquí fascinantes testimonios de su paso. Ni qué decir tiene que el encanto del puerto antiguo o del mercado de la mañana en Place de Lices pasan a un segundo plano cuando las rotativas de los periódicos informan acerca de los famosos que han contribuido a transformar “Saint-Trop” en un lugar legendario y de élite, hasta el punto de que los visitantes más asiduos del lugar no ven con buenos ojos los nuevos proyectos de ampliar las zonas de playa libre.

Autor:Nozio



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